Socio internacional y director del despacho de Montreal, a cargo del área de derecho de los negocios y del departamento latinoamericano, Oscar Rodriguez-Pacanins es el Sabio de WMR. Su práctica se centra en el derecho corporativo, los contratos y obligaciones, la inmigración de negocios, así como en el litigio civil y comercial.
En su trabajo cotidiano, diseña e implementa soluciones jurídicas creativas, eficaces y pragmáticas para responder a las necesidades y desafíos de sus clientes. Con fiabilidad y precisión, los acompaña en la realización de sus proyectos y en el crecimiento de sus actividades, teniendo en cuenta no solo las normas legales aplicables, sino también sus objetivos concretos y las limitaciones propias de la realidad operativa.
Una parte importante de su práctica consiste en acompañar a clientes inmigrantes e internacionales que deben desenvolverse en un entorno jurídico, institucional y cultural que a veces les resulta nuevo. Habiendo recorrido él mismo este camino, Oscar es especialmente sensible a las diferencias culturales, a los hábitos jurídicos importados de otros sistemas y a las expectativas implícitas propias de Quebec y Canadá. Con frecuencia actúa como un verdadero traductor jurídico y cultural, ayudando a sus clientes a transformar las normas legales en decisiones concretas, realistas y adaptadas a la forma en que las cosas funcionan realmente aquí.
Para Oscar, un buen abogado debe ser ante todo creativo, íntegro y trabajador.
El derecho forma parte de su herencia familiar: Oscar pertenece a la cuarta generación de abogados de su familia. Su padre solía decir que fue mecido desde su nacimiento con la lectura del Código Civil.
Movido por un profundo deseo de dar voz a quienes no la tienen, Oscar concibe el derecho como una herramienta para permitir la realización del potencial individual y colectivo. Originario de Venezuela, actúa naturalmente como puente entre las culturas latinoamericana y norteamericana. Con una pedagogía clara y cercana, recuerda a menudo a su clientela latinoamericana la importancia de la puntualidad, del respeto de los compromisos y de las consecuencias bien reales de operar dentro de un sistema de justicia que funciona. Es así la persona ideal para acompañar a quienes desean hacer negocios en América Latina, independientemente del país.
Hombre profundamente bienintencionado, Oscar practica su fe cristiana, juega golf, y disfruta del jazz y del béisbol.